Bebedores Magazine

Cervezas, fútbol, amigos, conversaciones: un pub irlandés

Pub nº49. Pub O’Daly

Hay magia en el número 49. Son muchas las coincidencias curiosas que se pueden establecer en relación con este guarismo; 49 son el número de cuerdas en un harpa, en el mundo del deporte los San Francisco 49ers es uno de los más míticos equipos de fútbol americano y si nos ponemos transcendentales, fueron 49 los días de meditación que necesitó Sidharta para llegar a la iluminación. Para los integrantes de Bebedores Magazine el 49 también es un número cargado de simbolismo, pues nos sitúa en los albores del epílogo de una aventura iniciada hace ya casi un año, en la que nos propusimos visitar y disfrutar 50 pubs irlandeses en Madrid capital, elaborando a su vez nuestra experiencia, la evaluación, la crítica o el elogio que cada uno de estos templos del beber nos inspirase.

En esta ocasión, el azar nos llevó al sureste de la capital, en particular a la zona de Méndez Álvaro, más concretamente a la calle Eros, cuyo evocador nombre hacía presagiar una noche cargada de placeres.
Alrededor de las 21:30 de la noche 5 de los más habituales bebedores nos situamos ante la fachada del Pub O’Daly. La primera impresión fue de sorpresa ante el tono berenjena de la fachada, alguien comentó que recordaba más a la fachada de un restaurante chino que a un pub irlandés. En la puerta del local se encontraban varias motos tipo custom de alta cilindrada y abundaban los clientes ataviados con estética motera. Más tarde constatamos que el pub estaba siendo sede de una fiesta de amantes de las dos ruedas aquella misma noche.
Una vez dentro del pub nos encontramos un local amplio con una original forma semicircular. Esta particular distribución propicia que alguien situado en un extremo de la sala no alcance a divisar el extremo opuesto debido a lo curvado de la estancia. Lo que sí que no se pierde de vista en ningún momento es la barra, una gran barra semicircular que es sin duda la protagonista indiscutible del O’Daly.

Asentamos nuestras posaderas en una mesa de uno de los rincones del Pub. El O’Daly destaca por contar con abundancia de mesas, sillas, taburetes y zonas orientadas a la reunión y a la conversación, dentro de la apariencia poco refinada del establecimiento hay que resaltar que cuenta con una librería que ocupa buena parte de uno de los fondos de las esquinas. Observamos con curiosidad y con asombro como alguno de los títulos con los que cuenta la librería son auténticos incunables, ediciones antiquísimas (vimos una edición del año 1956) de títulos harto desconocidos.

Como señalaba con anterioridad, la decoración del O’Daly no es exquisita, se trata de un bar que roza sin alcanzarlo el adjetivo vulgar en su decoración, hay escasos ejemplos de esa “irlandidad decorativa” tan apreciada por los integrantes de Bebedores Magazine, sin embargo es muy loable en el caso de O’Daly, el hecho de cumplir con la premisa que deberían cumplir todos los pubs irlandeses y esta es la hospitalidad. El ambiente era agradable y acogedor, la selección musical era sublime, encadenando himnos mundialmente conocidos de U2 con clásicos de los Rolling Stones, salpicados de inquietantes y fascinantes temas de The Doors, sólo criticaría que el sonido no era impecable y retumbaba un poco, se notaba que algunos de los bafles no estaban operativos.

Los ya clásicos Rodríguez, Espáriz, Barra, Pascual y Ortigoza disfrutamos de hasta tres pintas en el O’Daly, fueron pintas diligentemente servidas y acompañadas por generosas y exquisitas tapas de huevos estrellados con patatas, habas con jamón y de morcilla de arroz. En este sentido, y aunque las tapas sean un detalle nada irlandés, hay que ponerle una muy buena nota al trato del O’Daly. Mención especial al hecho de lo notablemente bien servidas que estaban las dos pintas de Guinness que un servidor eligió degustar.

Cómo no podía ser de otra manera el 49 fue un pub con un ineludible carácter nostálgico, pero ello no impidió que echáramos la vista 15 días en el futuro y que evocáramos durante unos minutos el viaje que coronará esta singladura irlandesa. Efectivamente el 12 de noviembre los bebedores Barra, Espáriz, Ortigoza y Pascual se desplazarán a la mágica Dublín para hacer su particular ruta de bebedores a orillas del Liffey. Huelga decir que será un fin de semana inolvidable en el que paradójicamente corremos el serio riesgo de no recordar nada habida cuenta de la brutal ingestión de pintas de la que vamos a hacer gala. Previendo esta circunstancia los “reporteros” de Bebedores Magazine marcharán a la capital de la Isla Esmeralda armados con sus cámaras para atestiguar gráficamente nuestra presencia en la capital de nuestros corazones bebedores. Un post muy especial será publicado con ocasión de este viaje.
La nostalgia tomó protagonismo cuando ayudados por una servilleta, empezamos a escribir en orden, uno a uno, cada uno de los 48 pubs que habían precedido al O’Daly. No fue tarea fácil, pero finalmente lo conseguimos. Tantos conocimientos, tantas experiencias y tanto disfrute derivaron en unos interrogantes que rondan las cabezas de los integrantes de Bebedores Magazine desde hace tiempo. ¿A dónde nos va a llevar esta pasión? ¿Tal vez tendríamos que hacer de esto nuestro medio de vida..? Las ideas y los sueños fluyeron a la par que apurábamos la última pinta de la noche…

O’Daly toma su nombre del vocablo gaélico O Dalaigh, de la palabra dalach, que a su vez proviene de dail, que significa asamblea. Podemos asegurar que el Pub O’Daly es un agradable lugar de encuentro y diversión donde uno se puede sentir muy a gusto en compañía de amigos, tras una larga jornada laboral con compañeros de trabajo, o viendo un partido de fútbol en cualquiera de las grandes pantallas distribuidas por el local. En su contra podemos aducir que el precio de las consumiciones no es módico, (4,10 Pinta Rubia – 5,30 Guinness) pero habida cuenta de la excelente calidad y cantidad de las tapas que se sirven con la consumición sería injusto tachar al O’Daly de excesivamente caro. Todo esto, sumado a la buena música, la atención más que correcta de los camareros y a la nutrida presencia de público, hacen del O’Daly una acertada elección para una noche irlandesa en la zona sur de Madrid.
Para los integrantes de bebedores el O’Daly siempre será además el penúltimo paso antes de la meta y quién sabe si el génesis de un éxito sin precedentes.

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29 octubre, 2010 - Posted by | Irlanda en Madrid | , , , , ,

2 comentarios »

  1. Desde el Pub O’Daly os damos las gracias por la visita que hicisteis al local y por la “critica”.. de todo y de todos tenemos que aprender para seguir mejorando…

    Os invitamos a vosotros y todos vuestros lectores a que os unais a nuestra pagina en facebook… http://www.facebook.com/pubodaly … ahi podreis ver todos los eventos y fiestas que programamos…

    muchas gracias y saludos…

    Comentario por Pub O'Daly | 2 noviembre, 2010 | Responder

  2. Hoy, como todas las madrugas de Jueves/Viernes me ha despertado el ruido de las motos a las tres y media. Voy a preparar una denuncia, es una vergüenza. Me levanto a las cinco y cuarto para ir a trabajar y todas las semanas sucede lo mismo. La gentuza que se reúne con las putas motos podía tener un mínimo de consideración. Gracias.

    Comentario por Vecino | 15 noviembre, 2013 | Responder


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